viernes, 2 de septiembre de 2011

Historias Mínimas





De Marinos y Fantasmas
Por Dolores Fernández


No abandono la brújula, comprenderán, que en mis condiciones, somos inseparables.
En el bar de Canelones y Florida, a dos cuadras del Río de la Plata, junto a la ventana, está mi mesa. Tiene una mancha roja. Fue mi color, ahora, me he vuelto gris. Náufrago en una taza de café, sigo el ritmo de un tango. El Gallego, dueño del bar, era fanático de Julio Sosa…Que ganas de llorar en esta tarde gris / en su repiquetear la lluvia…
La puerta de vaivén, coquetea con el viento y este, sé hace desear escondiéndose en el hueco de mi espalda. Al atardecer, llegan los amigos. Es la hora, de los condenados al silencio.
Por las veredas, caminan, mujeres cargadas con bolsas de compras, curvan la espalda, no hay ritmo en sus caderas. Son amas de casa. Se persignan. Nunca fui ama de casa.
Vicenta, del brazo de un marino, pasa, rumbo al Hotel. Ya no se llama Casa de Citas. Él, tiene ritmo de vodka, ella, se pierde en sus pasos.
Yo viví aquí, a dos casas. Esta es mi esquina. Aquí esquivaba al guardia, que me reclamaba la libreta.
Él, lo prometió, su último viaje. Igor, de fuertes brazos y mirada de estepa. Anclaríamos, en un barrio tranquilo. Juntos. Esa fue su promesa.
La noche de la despedida, hubo mar de fondo. Él chapurreaba el castellano. El Pardo, parroquiano del bar, no tenía buen oído. Ofensas de borracho, cuando se va la resaca, quedan en el olvido. Las mujeres no deben opinar. Algunas, lo hacen.
Manos anónimas, alcanzaron un puñal. Yo, rompí una botella .Me jugué por mi hombre. De la garganta oscura, brotó caliente y roja la condena. Por la espalda, me atravesó la muerte. Igor, no quiso perder el barco.
Ya no vendo amores. No me pinto la boca. Solo espero.
En mis viajes, me crucé con famosos. El de la Opera, iba rumbo al Teatro Solís y Ana Bolena, con su porte de reina, buscaba la Embajada de Inglaterra .Pobre, qué modo de perder la cabeza. A los desconocidos, los esquivo. Encontré al Pardo, lleva una bufanda gris.
…En su repiquetear la lluvia habla de ti…




3 comentarios:

  1. Mujer de armas tomar.

    En una de esas esquinas tan tìpicas, donde los bares eran una suerte de confesionario...y Julio Sosa que remata la escena con un Tangazo!!

    Estupendo Dolores.

    Besos y buen fin de semana.

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  2. HOLA AMIGA
    ESTUPENDO RELATO, FUERTE, CONTUNDENTE...
    TE FELICITO.
    BESOS Y ABRAZOS.

    ResponderEliminar
  3. HOLA DOLORES
    GRACIAS POR PASAR POR MI RINCONCITO, VALORO MUCHO TU PRESENCIA EN MI SITIO, ES UNA MANERA DE ACOMPAÑARNOS, DE CREAR LAZOS.

    BESITOS

    ResponderEliminar

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